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Gandia se queda sin los amarres para megayates por su dificultad para venderlos.
Alicante, Valencia - Las Provincias - M. CASINOS, 31-05-2008
El Ayuntamiento y la empresa descartan el plan y el Gobierno estudia ahora destinar este espacio a barcos más pequeños.
No habrá megayates en el puerto de Gandia. Las obras que se estaban realizando en la zona de Nelson Port para habilitar más de 30 amarres para embarcaciones de gran eslora se han quedado a medias.
La empresa CYES, responsable de los trabajos, ha abandonado la concesión de las obras. La decisión fue tomada de manera consensuada y unánime por todas las partes en una reunión celebrada esta semana entre el Ayuntamiento de Gandia, el Club Náutico, la Autoridad Portuaria y la mercantil concesionaria.
El motivo no es otro que la falta de espacio y las dificultades de comercialización de los amarres, debido a la situación económica que atraviesa el país.
"La crisis hace que haya ciertas dificultades de comercialización por parte de la empresa, que pedía unas condiciones que no se le podían otorgar", explicó ayer el concejal de Territorio, Fernando Mut.
Según la empresa, la construcción de amarres para megayates requiere una serie de infraestructuras adosadas que aportan cierto nivel de privacidad: una zona de aparcamiento, un pañol o espacio donde almacenar el material del barco, y el propio pantalán donde amarrar la embarcación.
"La administración no podía conceder dicho espacio y en un primer momento se propuso trasladar los parkings para permitir la construcción de los amarres", señaló Mut, quien añadió: "Finalmente, las modificaciones del proyecto no respondían exactamente al producto que se está ofreciendo en estos momentos en el mercado". Por este motivo, CYES decide abandonar la obra, al no darse las "condiciones para ofertar un producto con una mínima garantía de éxito".
"Si en ese espacio físico no es viable, por razones de privacidad, disponer en un mismo sitio del aparcamiento, el pañol y el barco, y la empresa nos asegura que es una exigencia del mercado para poder comercializar el producto, podemos buscar alternativas para ese espacio concreto", anunció Mut. En este sentido, el concejal de urbanismo indicó que el gobierno municipal baraja la posibilidad de sacar a concurso público la explotación de la lámina de agua "en condiciones distintas a la concesión planteada en un primer momento".
Esto es, que si la zona de Nelson Port no puede albergar yates de gran eslora porque éstos requieren infraestructuras próximas al barco, y por tanto más espacio, tal vez si pueda contar con amarres para otro tipo de embarcaciones.
"Estamos estudiando seriamente hacer un nuevo concurso para darle continuidad a la explotación de la lámina de agua", reiteró Mut, quien dejó claro que este proyecto nunca irá en detrimento de la "calidad urbana, entendida como la posibilidad de que todos los ciudadanos puedan utilizar ese espacio de forma libre".
Este concepto que defiende Mut se da de bruces con las condiciones que ponía la empresa para poder construir amarres comercializables, ya que esta obra requería la ocupación de suelo público.







